domingo, 20 de noviembre de 2016

principio

principio
Del lat. principium.

1. m. Primer instante del ser de algo.
2. m. Punto que se considera como primero en una extensión o en una cosa.
3. m. Base, origen, razón fundamental sobre la cual se procede discurriendo en cualquier materia.
4. m. Causa, origen de algo.
5. m. Cada una de las primeras proposiciones o verdades fundamentales por donde se empiezan a estudiar las ciencias o las artes.
6. m. Norma o idea fundamental que rige el pensamiento o la conducta. U. m. en pl.
7. m. Alimento que se servía entre la olla o el cocido y los postres.
8. m. En la Universidad de Alcalá, cualquiera de los tres ejercicios que hacían los teólogos de una de las cuatro partes del Libro de las sentencias, después de haber pasado un examen previo que tanteaba su capacidad y suficiencia.
9. m. pl. Impr. Todo lo que precede al texto de un libro.

Principio activo, principio acusatorio, principio de acuerdo, principio de contradicción, principio de culpabilidad, principio de derecho, principio de legalidad, principio de subsidiariedad. A los principios o al principio, a principio o a principios, del principio al fin, desde un principio, en principio, tener, tomar o traer principio algo de otra cosa. Petición de principio.

Sinónimos: comienzo, inicio, albor, entrada, preámbulo, nacimiento, génesis, germen, origen, razón, motivo, fundamento, tesis, regla, razonamiento…
Antónimos: fin, término, final, conclusión, desenlace.

“Todo final es un principio”, suelen decir. Quizá todo principio sea también un final. Hay principios que acaban antes de empezar, y comienzos que no tienen fin. Hay cosas condenadas a no tener un principio. No todos los principios son obvios. A veces no sabemos cuándo empezó una historia, o cuando comenzó su final. Está el principio del fin y el final del principio. El inicio de un delirio que quizá nunca acabe. ¿Y qué pasa con nuestros principios? Esas ideas que guían nuestras acciones, en las que nos basamos para vivir, el punto de partida de cualquier razonamiento. Esas ideas que, para bien o para mal (demasiadas veces, para mal) son invariables, la estructura fija y “estable” de nuestros pensamientos y opiniones. ¿Qué pasa cuando esos principios se rompen, o los rompen? La mente puede quedar abierta a otras posibilidades. Comienza otra cosa, hay un nuevo inicio, el principio de un cambio. Sin mis principios no soy yo, pero incluso esos principios tendrán, en algún momento, un final.

1 comentario:

  1. Asombroso. Ciertamente interesante y enriquecedor.

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